Los Blogs y la política

Uno de los Blogs que leo permanentemente es el de Juan Freire, es pensador español sobre ciencia, tecnologías y sociedad irreverente y son de esas personas que lo ayudan a uno a pensar, hoy navegando por su weblog encontre esta serie de reflexiones que a continuación resumo y les dejo el enlace AQUÍ para los que les interese leerlo completo. Espero sus comentarios sobre este interesantísimo tema
Parte I: El Presente
Los políticos empiezan a conocer (y preocuparse por) el “fenómeno blog” y algunos pocos los empiezan a utilizar. Además, han surgido numerosos grupos de activistas (que actúan más como políticos que como ciudadanos independientes) que se organizan en redes de blogs para, casi a partes iguales, defender determinadas posturas ideológicas y atacar las contrarias y tal vez sea esto lo que mas les interesa.
Pero por ahora los usos son muy simples: los políticos trasladan a su blog sus discursos y columnas de opinión. Reciben una considerable respuesta en forma de comentarios, dominados por los críticos (algunos serios, muchos simples trolls), que normalmente ellos no son capaces de digerir por su abundancia y escasa relación señal/ruido.
Al final, estos blogs son nuevos formatos para viejas prácticas. El blog es usado como un nuevo elemento de marketing político tradicional (de uno a muchos y, en la práctica, unidireccional).
Se convierten en una curiosidad dentro de la maquinaria de los partidos, una forma de demostrar la "modernidad estética" de las organizaciones y las personas, pero no van más allá.
Además, los blogs de políticos hablan (casi) exclusivamente de política, y desde posiciones casi siempre “políticamente correctas” con lo que su partido espera: Resultado
Estos blogs son aburridos para la mayor parte de la población, por ello estos "blogs de los políticos" acaban siendo leídos sólo por sus partidarios o detractores convencidos; pocos lectores y poco (nulo?) impacto real (más allá de cohesionar un “núcleo duro” de apoyo).
Los críticos con las “nuevas tecnologías (no nos engañemos, la mayoría dentro de los partidos) preguntarán: ¿cuántos militantes nuevos nos han aportado los blogs o cuanta gente que asiste a nuestros mítines leerán nuestros blogs?. La respuesta es evidente: muy pocos.
La conclusión que sigue necesariamente de este proceso es que no debemos preocuparnos y perder el tiempo con estas “novedades” que no van a tener una rentabilidad electoral inmediata (no lo olvidemos, los partidos son, aquí y ahora, casi exclusivamente gigantescas maquinarias electorales).
Parte II: El Papel de lo Político
Continúa Freire su análisis con la pregunta ¿En que consiste la acción política?. Alguien dijo que un político divide su tiempo en tres actividades prioritarias y jerarquizadas:
- Conseguir poder y controlar su propia organización (lo que suele consumir la mayor parte del tiempo)
- Ganar elecciones, o sea vencer electoralmente al contrario (externo) y “controlar” a los electores
- Gobernar (sólo si los resultados electorales lo permiten y queda tiempo suficiente tras completar las dos primeras actividades)
Esta debe ser la agenda de cualquier político en activo y, como consecuencia, la de cada partido. Estrategias alternativas están condenadas a la extinción por que, simplemente, no son adaptativas (quién las adopte no alcanzará el poder).
- darle al “innovador” (sea un partido o un político) una ventaja competitiva que le permita mejorar su influencia dentro y fuera de su organización, y
- al mismo tiempo generar un cambio de mentalidad, de modelo de relación con la sociedad, y hacer viables proyectos mucho más interesantes para los ciudadanos. Este segundo punto es el aspecto clave, pero debemos preocuparnos por la rentabilidad en términos de influencia y poder para que la adopción del modelo pueda ser un éxito (de hecho, hoy en día este es el cuello de botella para la implantación de nuevos modelos como discutimos en el.
El político 1.0 juega a la suma cero y actúa como un filtro que frena la iniciativa ciudadana. Es un filtro cualitativo (decide que proyectos interesan, sin que casi nunca esté capacitado o tenga las ayudas adecuadas, dado que vive en un mundo cerrado y configurado por procesos de selección negativa) y cuantitativo (sólo permite el desarrollo de un número de proyectos que pueda controlar).
El político 2.0 pierde control pero gana influencia y relevancia; es el catalizados o facilitador de proyectos que ya no dependen tanto de él.
Como ciudadano prefiero el modelo 2.0, pero cada político debería reflexionar sobre su visión de si mismo. Me temo que en nuestra sociedad la inmensa mayoría de políticos en activo y muchos ciudadanos preferirán el modelo 1.0: la mentalidad colectiva está modelada por la filosofía de suma cero y el papel benefactor, absoluto y siempre positivo del estado, y por la desconfianza, casi irracional, en la iniciativa ciudadana.
Pero este escenario puede cambiar. Basta observar la dinámica económica y social para darnos cuenta de que todas las empresas y culturas están condenadas a la extinción, los modelos en que se basan acaban derrumbándose tarde o temprano. La razón es la aparición de innovaciones que se abren camino y cambian profundamente a las sociedades. En este proceso de creación destructiva se encuentra el progreso de nuestras sociedades.
Parte II: Qué es la Web 2.0 en políticaLos blogs son la punta del iceberg de un ecosistema de herramientas y nuevos modelos de organización social basados en la colaboración (la fuerza de muchos) y el “open source” (el conocimiento libre y público). Se tiende a hablar demasiado de revolución cuando se discute sobre web 2.0.
La tecnología permite (o podrá permitir en el futuro) eliminar barreras que impiden la “conversación” o el diálogo en las sociedades contemporáneas. Estos diálogos, son la esencia de la democracia, existió en tiempos históricos: grupos sociales pequeños utilizaban la comunicación cara a cara (de pocos a pocos).
El crecimiento demográfico y el desarrollo de las agregaciones urbanas hicieron inefectiva la comunicación tradicional y provocaron la aparición de los medios de masas (de uno o pocos a muchos), pero por el camino nos dejamos una forma de participación ciudadana. Ahora estamos regresando al origen pero a una escala mucho mayor (de muchos a muchos). Las herramientas de la web 2.0 son claves para el regreso al modelo de participación en la democracia de forma activa y directa. El ciudadano vuelve a serlo, tras un largo periodo como consumidor y espectador.
continuará